Una experta de la Universidad de Grenada recomienda diseñar
jardines donde haya bajo riesgo de sufrir alergias
Escuchando diseñadores de jardines hablar de sus trabajo, o hablando con ellos podemos dar nos cuenta
que entre ellos hay de manera frecuente algunas ideas redundantes, que se expresan en sus obras: hay quien
prefiere jardines silenciosos, quien los soleados, quien prefiere jardines vivos y animados,
quien los necesitantes de reducido mantenimiento; pero de manera no tan frecuente se encuentran
tambien personas que focalizan su atencion sobre la necesidad que todas las areas verdes que los
Ayuntamientos nos ofrecen sean saludables y en particular que no ocurra que
en los jardines la jente (los niños en particular) durante sus descansos riesge de sufrir de alergias.
Tomando en cuenta la escasa atencion a este genero de problema acerca
del cual parece no se dean cuenta los ayuntamientos y sus diseñadores, trabajantes en el sector de
la arquitectura de jardines, Paloma Cariñanos González, investigadora del Departamento de Botánica de
la Universidad de Granada (España), ha decidido destacar la importacia de este asunto siendo que en España,
entre un 30-35% de la población presenta algún tipo de alergia y entre ellos, un 20% de la población
presenta alergia al polen. El principal objeto de este problema es que la introducción de especies
exóticas favorece nuevas modalidades de alergia, y la interacción de sus polenes con otros contaminantes
atmosféricos los vuelve mas alergenicos siendo que el ozono y el dióxido de carbono pueden legarse
a la superficie de los granos de polenes.
Paloma Cariñanos González ha desarrolado una particular competencia acerca de las especies
(particularmente las exoticas) que causan alergias. Especies descritas como alergenicas son el ciprés,
los aligustres, los plátanos de sombra, las margaritas o las gramíneas de tipo plumero, plantas que
han sido muy empleadas hasta ahora por las administraciones para diseñar los espacios verdes de las
ciudades.
Como destaca la investigadora de la Universidad de Granada, lo que puede ser de ajudo es la participación
de expertos en el diseño de zonas ajardinadas, cuya principal tarea es identificar las necesidades de
quien utilizarà el jardin que se va a realizar.actuando de esa manera es posible que todas las diferentes
exigencias de los usuarios de zonas verdes emergan en forma de nuevas ideas y propuestas que nos
llegan de diseñadores especificamente instruidos.
Los consejos para los diseñadores que ofrece Paloma Cariñanos González tratan en particular de no
utilizar en las zonas verdes plantas exoticas y preferir especies nativas, o en todo caso especies
alternativas a las alergogenas. De todos modos, este asunto encuentra ya de manera frecuente el
interés de los diseñadores de jardines siendo las especies exoticas disformes con respeto al paisaje
nativo y por eso estas plantas intruducen en las zonas verdes un elemento de artificialidad, que
contrasta con el objetivo del dibujador de jardines de ofrecer a los visitantes la mirada sobre un
paisaje natural en pequeña escala.
La investigadora de la Universidad de Granada añade que no todos los problemas llegan de la flora que
està localizada en las zonas verdes, mas también hay causas meteorologicas que farecen la difusion de
polenes en el aire: 'En general – afirma Cariñanos- temperaturas de entre 20-25ºC en primavera y una
humedad ambiental entorno de 50-60% facilitan la emisión polínica desde las plantas. Si a esto le
unimos una velocidad de viento moderada, la dispersión es aún mayor'. Por fin la investigadora de la
UGR nos ofrece una lista de especies alternativas que utilizar para evitar que las plantas que decoran
los parques y jardines de pueblos y ciudades provoquen alergia a sus habitantes. Las especies mas
recomendables son segun lo que nos refiere Paloma Cariñanos González: Especies florales como Magnolia
grandiflora (magnolio), Celtis australis (almez), Schinus molle (falso pimentero) o Citrus (naranjos y
limoneros), así como especies de la familia de las aromáticas (lavandas, romeros, salvias).
Fuente: Universidad de Grenada (España), 28 de octubre 2008.